
La próxima década se presenta como una oportunidad excepcional para la transmisión de empresas en España. Aunque cada país tiene sus particularidades, el contexto en España reúne varios factores que hacen del traspaso empresarial una vía estratégica relevante. A continuación, adaptamos el análisis al entorno español y destacamos los aspectos clave de la normativa, los usos y los retos.
En España, el tejido empresarial está fuertemente compuesto por pymes y empresas familiares, muchas de ellas dirigidas por personas con más de 55 años. La falta de relevo generacional es ya identificada como un problema estructural – por ejemplo, el hecho de que “el 70 % de las empresas familiares no pasa a la segunda generación, y el 90 % no llega a la tercera”. Confianz - Asesoría integral de empresas+2Miñana Beltrán Tax & Legal+2
Este escenario genera una presión natural al traspaso o venta, y por tanto abre una ventana de oportunidades interesantes para personas que quieran asumir la dirección o propiedad de dichas empresas.
Tomar el relevo de una empresa existente ofrece varias ventajas: modelo ya operativo, clientela establecida, infraestructura puesta en marcha. Además, en el contexto español, donde muchas empresas familiares operan en sectores tradicionales (comercio local, artesanía, servicios regionales), el traspaso se convierte en una vía de continuidad y preservación del valor económico y humano.
En España existen instrumentos legales y fiscales que facilitan la transmisión o relevo generacional de empresas, lo cual refuerza el atractivo de esta opción:
Todo ello implica que, si bien el traspaso debe hacerse con planificación, puede beneficiarse de un entorno legal más favorable que el que se asocia a la creación ex novo en ciertos casos.
La combinación de un elevado número de empresas con necesidad de relevo y un entorno de financiación más flexible (incluyendo M&A, fondos, alianzas estratégicas) favorece la dinamización del mercado de transmisiones empresariales en España. Confianz - Asesoría integral de empresas+1
Esto abre una gama de alternativas para quien quiera asumir un negocio: compra directa, entrada mediante capital, aceptación de gestión con apoyo de fundadores, etc.
Que esta década sea la del traspaso no significa que sea sencillo:
La décade venidera presenta en España un potencial excepcional para el traspaso de empresas. La presión demográfica, el reconocimiento normativo y fiscal del relevo generacional, y el cambio de paradigma en muchas empresas familiares hacen que el traspaso deje de ser una opción marginal para convertirse en una estrategia empresarial central. Para quienes estén dispuestos a asumir la gestión o propiedad de una empresa establecida, con buen gobierno y previsión, esta puede ser la vía para aprovechar un ciclo de crecimiento relevante.