
Lo que todo empresario debe saber antes de traspasar su negocio
Vender una empresa o un fondo de comercio en España no solo implica una negociación económica o jurídica, sino también un impacto fiscal que puede influir de forma decisiva en el dinero neto que recibirá el vendedor. Comprender la fiscalidad aplicable es fundamental para planificar la operación y evitar sorpresas después de la firma.
1. Impuesto sobre la Renta (IRPF)
Cuando el vendedor es una persona física y transmite una empresa individual o un negocio, la ganancia obtenida se considera ganancia patrimonial y tributa en el IRPF.
2. Impuesto sobre Sociedades
Si la venta la realiza una sociedad (por ejemplo, una SL o una SA), la plusvalía generada tributa en el Impuesto sobre Sociedades, actualmente al 23 % o 25 %, según el tamaño de la empresa.
3. IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido)
4. Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP)
Cuando la venta no está sujeta a IVA, se aplica el ITP modalidad Transmisiones Patrimoniales Onerosas, con un tipo variable entre 6 % y 10 %, dependiendo de la comunidad autónoma.
Planificar la venta con antelación permite reducir la carga fiscal. Algunas estrategias comunes son:
La fiscalidad española es compleja y varía según la comunidad autónoma, el tipo de empresa y la forma jurídica.
Antes de iniciar el proceso de venta, es fundamental:
La venta de una empresa en España puede generar diferentes impuestos según la forma jurídica y la naturaleza de la operación.
Planificar correctamente la transmisión y aplicar estrategias de optimización fiscal puede reducir significativamente la carga impositiva y maximizar el importe neto que recibe el vendedor.
Contar con el apoyo de asesores fiscales, contables y jurídicos especializados es la mejor garantía para cerrar la venta de su empresa de manera segura, eficiente y fiscalmente favorable.